Dirección de escena
Se ha dividido la labor del Director en dos ramas: la
dirección de escena y la dirección de actores. En algunos países es común que
sean personas diferentes quienes se encarguen de la dirección de escena y de la
dirección de actores. En México, donde está muy arraigada la noción de teatro
de autor, lo común es que una sola persona se encargue de las labores de dirigir
la escena y dirigir a los actores.
La figura del director de escena es más cercana al concepto
del regisseur en el ballet, una suerte de manager del escenario
que se encarga de coordinar toda la logística entre el diseño visual, el diseño
sonoro y la partitura de movimientos de los intérpretes.
Los colaboradores principales del director de escena son el
equipo de creativos (diseñadores y realizadores de la escenografía, vestuario,
iluminación, musicalización, maquillaje, utilería, sonorización y attrezzo), el
equipo de traspuntes y técnicos.
En México se considera que la labor principal de un director
de escena es definir la partitura de movimientos y acciones, tanto de la
producción como de los intérpretes, en la puesta en escena.
EL REGISSEUR
Partitura de movimientos y acciones
"Hoy día, la principal tarea del director de escena,
o régisseur, consiste en mover sus figuras de acuerdo con el estilo de su
mise-en-scéne, tratando de acentuar la acción dramática, de interpretar la obra
por medio de movimientos y situaciones bien planeados, y evitando repeticiones
y posiciones confusas."
Fernándo Wagner
Comúnmente llamado “el trazo” o “montaje”, no
sólo se refiere a los movimientos que realiza el actor en la escena, sus
entradas, sus salidas y sus desplazamientos. Una partitura completa abarca
también las poses, los gestos y todas las acciones, grandes y pequeñas, que
realizan tanto los actores como la tramoya, la iluminación y la sonorización.
El director de escena se encarga de que la partitura fluya de forma que ninguno
de los elementos que entran en juego a la hora de la representación, se estorbe
uno a otro.
Se usa el término partitura, porque igual que en la música,
el director se encarga de ordenar la secuencia de cosas que van ocurriendo y el
intérprete es el encargado de realizarlas.
Hay muchas escuelas de dirección, muchas maneras de dirigir.
Casi puede decirse que cada Director tiene su propio estilo de dirigir.
Aunque hay ciertos indicios que delatan si el Director
entiende las nociones básicas para construir una buena partitura.
Las formas más tradicionales de dirigir tienen reglas muy
estrictas, como: no dar nunca la espalda al público, mantener siempre una
posición abierta, no tocar nunca el decorado, no “tapar” o “darse chicharrón” (que
quiere decir quedar fuera de la línea de visión del espectador). Esas pequeñas
reglas, que se consideraban sagradas, tienen su origen en cómo estaban
construidos los teatros a la italiana. El teatro a la italiana es frontal, el
escenario estaba separado del público por el proscenio y los decorados estaban
construidos siguiendo las reglas de la perspectiva y la isóptica.
"Debe tenerse en cuenta la visibilidad del
auditorio, a fin de evitar que el actor cubra la acción con su cuerpo si el
público debe verla, o, en caso contrario, procurar cubrir la acción cuando se
trata de evitar efectos ridículos o inverosímiles; pero siempre de acuerdo con
las exigencias de la naturalidad en escena."
Fernando Wagner
Un teatro a la italiana, con sus decorados en perspectiva
pretende crear la ilusión de realidad. La mayoría de las reglas que regían el
movimiento de los actores responde a esa concepción frontal de la visión del
espectador. Si el actor tocaba o se acercaba demasiado al decorado, si no
trabajaba frontalmente, la ilusión del decorado se rompía.
Hay algunos directores que siguen considerando esas reglas
como algo imposible de dejarse a un lado. Forman parte de su “tradición”.
Formas teatrales más modernas, surgidas a finales del siglo
XIX y principios del XX, cuando se abandona la idea de un decorado ilusionista
y se sustituye por el concepto de espacio escénico, abandonan todas esas reglas
del teatro frontal.
Ya no es importante dar o no la espalda al público, o estar
siempre a la vista y en posiciones abiertas, incluso se puede transgredir la
división entre la sala y el escenario. El movimiento del actor se encamina no a
crear la ilusión de realidad, sino a crear una imagen que respalde los
conceptos que el director pretende transmitir al público.
Entonces al calificar “un trazo”, una partitura de
movimientos, debe tomarse en cuenta su propia intención. No si responde a una u
otra forma de hacer teatro, sino si hay la intención de crear una partitura que
sea coherente con el propósito principal de la obra de teatro.
El jurado debe aprender a distinguir “un trazo” hecho a
propósito, de otro hecho "como se pudo", sin un concepto detrás;
"un trazo" hecho al "ahí se va" es muestra de todas las
carencias y deficiencias del director de escena.
Comúnmente se dice que es indicativo de un director novato
la formación semicircular de sus actores; llamada despectivamente: “Formación
mariachi”. Porque se coloca a los actores como a un mariachi, alineados
formando un semicírculo, donde el que habla pasa al frente y los demás se
quedan en la formación sin hacer nada.
Hay pistas para conocer a un director con más nociones a la
hora de “trazar” su obra:
-Cortar los trazos largos, es decir, no hacer
desplazamientos demasiado largos en el escenario.
-Aprovechar todo el escenario pero dirigir por áreas.
El espacio está para usarse y hay que usarlo en toda su extensión, pero no todo
el tiempo. Las escenas deben ocurrir en áreas más o menos pequeñas. Esto porque
el ojo humano solo distingue detalles cuando se concentra en áreas reducidas y
lo demás sólo es percibido por la visión periférica que no es tan detallada. Un
director novato intentará ocupar todo el espacio todo el tiempo, así tenga que
hacer sufrir al espectador obligándole a ver una conversación entre dos personas
que están a quince metros de distancia una de la otra, de punta a punta del
escenario.
-Usar niveles. Un director experimentado utiliza el
espació no sólo a lo largo, aprovecha el ancho y también lo alto del espacio.
Divide la escena en planos y niveles añadiendo profundidad y altura a la
construcción de sus imágenes.
- Triangular y usar diagonales. Triangular cuando hay
más de dos actores en escena, o usar diagonales cuando hay sólo dos actores en
escena; ayuda a dar la sensación de profundidad y permite que las acciones del
actor sean visibles a la mayoría del público.
Aunque podamos encontrar indicios que delatan a un director
de escena experimentado y a un novato, no pueden aplicarse estos conceptos como
si fueran reglas inmutables. Cada caso debe analizarse de forma particular.
para tratar de descubrir los motivos e intenciones que se encuentran detrás del
diseño de una partitura de movimientos y acciones.
Composición escénica
Muy relacionada con el punto anterior, composición y “trazo”
son inseparables. Cuando hablamos de composición escénica nos referimos a la
labor del director de escena encaminada a aplicar principios de las artes
plásticas a las imágenes creadas a través del cuerpo del actor en relación con
el espacio y los objetos escénicos.
El director de escena combina la escenografía, la utilería,
la iluminación y, sobre todo, la posición del actor en el espacio, para crear
imágenes de alto valor estético.
La composición escénica empata la labor del director de
escena con la del pintor o el escultor, le convierte en un artista plástico que
crea imágenes en movimiento.
Además, la composición escénica tiene otra función
importante: no sólo se trata de crear imágenes estéticamente interesantes, la
composición escénica ayuda al público a identificar la zona del escenario que
debe mirar (lo que se conoce comúnmente como “dar foco”).
La composición realza ciertas áreas y lleva las miradas del
espectador a ese lugar, donde generalmente están ocurriendo cosas importantes
para el desarrollo de la obra.
Un director de escena sin preparación compondrá la escena
para resaltar áreas del escenario que no tienen un interés particular, o donde
no están ocurriendo cosas trascendentales para el desarrollo de la historia.
Ritmo
La mayoría de la gente confunde el ritmo con la velocidad,
con el tempo. El ritmo está relacionado con el tempo, pero no es
el tempo. Muchas personas, cuando dicen de una obra de teatro: “le faltó
ritmo”, se refiere a que fue lenta.
Pero la velocidad no hace el ritmo, el rimo tiene una
velocidad, se puede cambiar la velocidad sin perder el ritmo y se puede perder
el ritmo sin cambiar de velocidad.
Ritmo es la secuencia de cómo van ocurriendo las cosas en
escena.
El ritmo se pierde, no cuando las cosas ocurren lentamente,
sino cuando deja de ocurrir algo en escena. Cuando se interrumpe el transcurso
de la puesta en escena, a eso se le conoce comúnmente como: “laguna”.
Ritmo tiene que ver con una secuencia, cómo están ordenadas
las cosas que ocurren en el escenario. Ritmo también se refiere a la
repetición, a cómo se van ordenando y repitiendo elementos similares entre sí,
contrastándolos con otros elementos opuestos o contradictorios.
Cuando en escena vemos que ocurren las mismas cosas, una y
otra vez, no hay ritmo. Para que el ritmo exista debe haber contraste; debe
crearse una secuencia bien diseñada del cómo van ocurriendo las cosas.
En música, se define ritmo como la combinación armoniosa de
sonidos, voces o palabras, que incluyen las pausas, los silencios y los cortes
necesarios para que resulte grato a los sentidos.
Ritmo se puede aplicar a todos los elementos de la puesta en
escena (no sólo a la música de la obra), la escenografía tiene ritmo, el
vestuario tiene un ritmo, la actuación también. Stanislavsky nos dice que el
actor debe construirle al personaje un tempo-ritmo, una velocidad y una
secuencia de acciones y pausas:
“Recuerden que ustedes, con sus búsquedas del
tempo-ritmo, están descubriendo los sentimientos de su propio interior”.
Stanislavsky
Ritmo lo identifica Stanislavsky con la vida interior de los
personajes, pero esa afirmación puede aplicarse a la totalidad de la obra. El
ritmo es el pulso de la vida interior de una obra de teatro.
Para concluir: Ritmo, entonces, es la secuencia de las cosas
que van ocurriendo en escena, las repeticiones, los contrastes, las pausas y
las velocidades. El ritmo ayuda a crear tensión y a relajarla, para mantener
la atención del público.
Si el ritmo se pierde, se pierde la atención del público y
ahí es donde podemos descubrir si una obra de teatro tiene ritmo; lo tiene si
captó nuestra atención desde el principio hasta el final.
Lógica interna: Causa y efecto
El director de escena es el encargado de definir qué cosas
suceden en escena, como están ordenadas y el ritmo en que van ocurriendo. Al
tener el producto final de ese orden, debe analizarse si posee una lógica
interna, una coherencia, con la realidad o consigo mismo.
A esa coherencia se le conoce como la relación de causa-efecto,
y quiere decir que las cosas que ocurren en escena no ocurren gratuitamente.
Toda acción en escena tiene una causa y es efecto de esa causa, pero a su vez
es causa de un efecto.
Así que la sucesión de acciones de una obra de teatro debe
tener una lógica reconocible. Y esto no quiere decir que tenga que ser
estrictamente racional. La lógica de una obra puede ser la lógica de los
sueños, o de las pesadillas, o del delirio. Pero es lógica dentro de su propia
propuesta.
CÓMO CALIFICAR LA DIRECCIÓN DE ESCENA
Tomar en cuenta todos los puntos anteriores para saber si la
dirección de escena fue efectiva o deficiente. Se debe otorgar una calificación
del 1 al 20.
Dirección de actores
La dirección de actores es la rama de la dirección teatral
encargada de la labor de guiar al intérprete, auxiliarlo y armonizar el trabajo
de todos los actores en conjunto. Aunque es un concepto más usado en el cine y
los medios audiovisuales, la dirección de actores también puede aplicarse al
teatro. Muchas veces los directores de actores del cine y la televisión son
maestros de teatro, se recurre a ellos por su amplia experiencia con el trabajo
del actor.
"Yo pienso que uno debe partir por el medio la
palabra «dirigir». La mitad de dirigir es, por supuesto, ser un director, lo
que significa hacerse cargo, tomar decisiones, decir «sí» o «no», tener
la última palabra. La otra mitad de dirigir es mantener la dirección correcta.
Aquí, el director se convierte enun guía, lleva el timón, tiene que
haber estudiado las cartas de navegación y tiene que saber si lleva rumbo norte
o rumbo sur. No cesa de buscar, pero nunca de manera azarosa. No busca por la
búsqueda en sí misma, sino porque tiene un objetivo(...)"
Peter Brook
BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA
Antología, Principios de
dirección escénica, Ed. Escenología.
Brook, Peter, El espacio vacío,
Ed. Peninsula.
Brook, Peter, Más allá del
espacio vacío, Ed. Alba.
Meyerhold, Vsevolod, El actor
sobre la escena, Ed. Escenología.
Einsenstein, Sergei, El
montaje escénico, Ed. Escenología.
Stanislavsky, Constantin, El
proceso de dirección escénica, Ed. Escenología.
Talmacheva, Galina, Creadores
del teatro moderno, Ed. Escenología.
Solé y Ceballos, Teatro de
autor, Ed. Escenología.
No hay comentarios:
Publicar un comentario