DIRECCIÓN DE ACTORES

Dirección de Actores


Conceptualización


Si el director (en su trabajo con el actor) está encargado de guiar, de llevar en una “dirección” determinada la obra de teatro, lo primero que debe establecerse es el lugar a donde se pretende llegar.
El director debe tener claro, más que nadie, hacia donde se dirige el proceso de la puesta en escena. Cuáles son sus motivos, sus intenciones y las ideas que busca transmitir al público.
El director establece ese camino que todos han de seguir. A eso le llamamos conceptualización: seleccionar los conceptos que guiarán la labor de todos los trabajadores teatrales.

"Cuando comienzo a trabajar una pieza, empiezo con una profunda intuición, sin forma, que es como un aroma, un color, una sombra. Ésa es la base de mi trabajo, de mi papel.; así me preparo para los ensayos cada vez que monto una obra. Hay una intuición sin forma que es mi relación con la obra. (...) La intuición comienza a tener forma cuando se la confronta con toda esa masa de material; cuando emerge como el factor dominante a partir del cual ciertas nociones quedarán descartadas. El director continuamente está provocando al actor, estimulándolo, haciéndole preguntas, creando una atmósfera en la que pueda bucear, probar, investigar."
Peter Brook


La concepción o conceptualización siempre inicia con el análisis de la obra. Ya sea que se trate de un libreto literario o un libreto espectacular, el análisis es el primer paso. El director ha de empaparse de todo lo relacionado con la obra que ha de llevar a escena.

Basándose en ese análisis seleccionará los conceptos, ideas, mensajes que pretende resaltar. Y esa es la base sobre la que se construye todo lo demás.

Si el director pretende guiar el trabajo del actor, debe tener bien claro hacia dónde lo está guiando. Y debe mantener, al mismo tiempo, la visión de conjunto para posibilitar que los diferentes actores no contradigan con su interpretación el concepto general de la obra, al contrario, se busca que todos aporten para llegar a la meta en común.


Unidad Género-Tono-Estilo

(Los Géneros) "difieren entre sí de tres maneras ya por la diferencia de clase en sus medios, o en los objetos, o en la manera de sus imitaciones."
Aristóteles


"Una vez que el autor haya fijado el género y estilo de su obra para darle la unidad indispensable, deberá definir la extensión justificada por el elemento esencial de donde parta, considerando que toda acción debe tener un principio, un centro y un fin (...)"
Rodolfo Usigli


La unidad de género-tono estilo establece que a cada género le corresponde un tono y un estilo que le son propios.

Género (tragedia, comedia, pieza, melodrama, etcétera) es una clasificación, una estructura del texto dramático, cómo están organizados y cuáles son los materiales con los que trabaja.
"Hablar de género, no es únicamente decir que se trata de una unidad formada por los caracteres, la anécdota y el lenguaje que va a producir un efecto determinado en ele espectador; es también la posibilidad de analizar el nivel moral, ético, ideológico y filosófico que están sintetizados en el texto dramático."
Claudia Cecilia Alatorre

Tono es la resultante en el público de todo aquello que sucede en escena; hay tonos serios, y tonos cómicos.

"Esta resultante que es el tono se manifiesta como una "atmósfera" que debe fascinar al espectador. Esta "atmósfera es preparada cuidadosamente por todos los comprometidos en el quehacer teatral."
Claudia Cecilia Alatorre

Estilo es la forma, la manera de hacer las cosas.

"Es obvio que los estilos sí que existen en el sentido de que hay cientos de códigos diferentes, que no todos los códigos son lo mismo y que a primera vista ciertos códigos parecen más reales y otros más artificiales."
Peter Brook

La unidad de género-tono-estilo pide, por ejemplo, que si se va a llevar a escena una Tragedia, el tono que le corresponde es el tono serio, y el estilo debería ser solemne, ritual y cargado de gravedad.
Si se va a llevar a escena un Sainete, el tono que le corresponde es el cómico y el estilo que debería usarse es ligero, costumbrista o popular.

Esto es particularmente importante al momento de trabajar con el actor. Debe cuidarse que sus acciones no trastoquen el tono seleccionado para la puesta, y que se apeguen al estilo que corresponde al género.

Si se actúa una pieza y se provoca risa en el público, hay algo en el estilo que usa el actor que trastoca el tono deseado. Si se trabaja una farsa cómica, y el público no se ríe, el estilo (la manera de hacer las cosas) de la actuación no está logrando el tono requerido.

Claro que el director puede, conscientemente, decidir romper con la unidad de género-tono-estilo, con algún propósito.

Puede, si así lo quiere, usar un estilo que provoque risa al montar una tragedia. Esto porque tiene un fin en particular, porque está buscando algo, porque su propósito es diferente al propósito que tenía en mente el autor del texto.

Romper la unidad de género-tono-estilo es perfectamente válido si se hace con un fin determinado. Pero si esta ruptura es inconsciente, accidental, no se trata de una búsqueda, de un experimento: es simplemente muestra de incapacidad del director y la poca comprensión que tiene del texto teatral.


Selección del elenco

Otra de las labores del director de actores es la correcta selección del elenco o casting, como se le conoce comúnmente.

Una buena selección asigna al actor un personaje para el que es ideal. No sólo hablamos de aspectos físicos, sino también de capacidades. Una buena selección de actores toma en cuenta las capacidades y talentos del actor para encontrar el personaje más adecuado para él.

Director auxiliar y maestro del actor

Un director es también un maestro, hay componentes didácticos en la labor del director. El director busca transmitir experiencias, enseñanzas, consejos a sus actores. La visión del director es, como decíamos, una visión de conjunto, una visión desde afuera.

El actor novato, a menos que esté constantemente actuando frente a un espejo, no sabe cómo se ve. No sabe si lo que hace funciona bien o mal, es correcto o incorrecto. El director es alguien que desde afuera puede auxiliar al actor, llamarle la atención cuando lo hace mal e indicarle cuando lo hace bien.

Buscará que la forma en que el actor aborda su interpretación se ajuste al conjunto de cosas que ocurren en escena, que apoye a sus compañeros y que vaya encaminado al fin común.


"Los directores que no desean ser déspotas se ven a veces tentados a seguir el fatal curso de no hacer nada, de cultivar la no intervención en la creencia de que ésa es la única manera de respetar al actor. Desafortunada falacia, ya que sin dirección un grupo es incapaz de alcanzar un coherente resultado en un tiempo determinado. El director no está libre de responsabilidad —es totalmente responsable—, y tampoco está libre del proceso que sigue la obra, sino que es parte de él. (...) Más pronto o más tarde el actor se encuentra solo y el conjunto ha de tomar el mando. La labor directora consiste en captar dónde desea llegar el actor y qué le impide alcanzar sus objetivos. Ningún director impone una manera de actuar. Todo lo más capacita al intérprete a revelar su propio arte, que, sin su ayuda, pudiera quedar oscurecido."
Peter Brook


El director de actores funciona entonces como una dicotomía de maestro-espectador: maestro porque guía la labor del actor, le propone un camino y espectador porque observa los resultados y los evalúa.
El actor siempre necesita una guía, necesita que se le auxilie en su trabajo; el actor vive entre dos mundos

"La profesión de actor es malsana y peligrosa. Los actores deberían percibir primas de peligrosidad, como los mineros que se hunden en las profundidades de la tierra para extraer carbón, o los astronautas que vuelan hasta alturas infinitas. Los actores juegan con las profundidades de la psicología y el infinito de la metafísica. Podemos decir que se meten en la boca del lobo cuando, estando sanos de cuerpo y espíritu, van a buscar dentro de su persona a dementes y criminales, con la esperanza de acallarlos de nuevo en su interior una vez baje el telón."
Augusto Boal


Comprender y auxiliar al actor es labor del director. Pero muy pocas veces esto es posible, porque director y actor no parecen hablar el mismo idioma. Para ser director no es requisito haber sido actor, pero debería serlo. Un buen director debe entrenarse como actor, experimentar en carne propia lo que es ser actor. Para que pueda comunicarse de mejor forma con su elenco, así no pedirá cosas que son imposibles.El director debe buscar convertirse en maestro y compañero de sus actores.


El maestro del taller de teatro

En el caso del Certamen Nacional de Teatro, en la mayoría de los casos, el director de una obra de teatro es también el maestro a cargo del grupo de teatro del plantel.

En este punto es donde se debe separar al “artista” del “maestro”. El director por supuesto que es un “artista”, pero esa no es su labor principal. Su trabajo principal es ser “maestro”, por encima de todo.
Se encuentra a cargo de la formación de los jóvenes integrantes del taller y su bienestar debe ser puesto por encima de cualquier pretensión artística.

A lo largo de estos años hemos visto grandes maestros de teatro a cargo de los talleres de la DGETI, cuya labor sólo puede calificarse como abnegada y esforzada en busca del bienestar de sus alumnos. Felicidades a ellos.

Pero hay otros, unos pocos, que no les importa pasar por encima de sus alumnos con tal de lograr sus objetivos “artísticos”. Parecen decir “el arte es libre, no te atrevas a cuestionarme”… En efecto, el arte es libre… pero ustedes son maestros antes que artistas y tienen una responsabilidad. Existen espacios donde ustedes pueden satisfacer sus legítimas aspiraciones artísticas fuera del aula, y diferentes al Certamen Nacional de Teatro del ENAC.

Los conminamos a:

- Buscar siempre el cuidado físico y emocional del alumno, por encima de todo.
- Usar el teatro como una herramienta didáctica que transforma la vida, y que ayudará a sus alumnos a ser mejores personas.
- Profesionalízarse, mantenerse siempre en busca de mejorar su educación. Aprender a enseñar.


"En el teatro que dirijo se ha creado una situación particular; no soy simplemente director de escena, sino más bien "guía". A lo mejor, como afirman mis amigos, soy un "consejero espiritual" o un MAESTRO."
Jerzy Grotowski


CÓMO CALIFICAR LA DIRECCIÓN DE ACTORES


Tomar en cuenta todos los puntos anteriores para saber si la dirección de actores fue correcta y ética. Se debe otorgar una calificación del 1 al 20. 


BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA


Antología, Principios de dirección escénica, Ed. Escenología.
Brook, Peter, El espacio vacío, Ed. Peninsula.
Brook, Peter, Más allá del espacio vacío, Ed. Alba.
Meyerhold, Vsevolod, El actor sobre la escena,  Ed. Escenología.
Einsenstein, Sergei, El montaje escénico, Ed. Escenología.
Stanislavsky, Constantin, El proceso de dirección escénica, Ed. Escenología.
Stanislavsky, Constantin, Ética y disciplina, Ed. Escenología.
Talmacheva, Galina, Creadores del teatro moderno, Ed. Escenología.
Solé y Ceballos, Teatro de autor, Ed. Escenología.

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